jueves, 27 de septiembre de 2012

Vuelta al atletismo.

Que ya son once añitos, once añitos sin poder dejarlo, sin saber del todo porque este deporte poco a poco ha pasado a ser una de las cosa más importantes en mi vida.
No me imagino un año sin esas tardes de entrenamientos, sin la gente que he ido conociendo y que han pasado a ser grandes amigos, sin esas risa y a veces llanto, pero todo por algo que merece la pena, el atletismo.
Que esto no es un simple deporte, es un mundo, un mundo que solo nosotros entendemos, del que hablamos y no nos entienden; no entienden que nos gusta sufrir, nos gusta sacar todo lo bueno que tenemos, nos gusta ponernos retos cada vez más y más difíciles aunque parezcan realmente inalcanzables. Que queremos lo difícil y vamos a por lo imposible y que es lo que nos marca día a día. Que cada paso que damos para nosotros es un logro, un resultado a todo lo anteriormente luchado, y si no nos sale algo bien vamos a por más porque no vemos nuestra meta que nos marque el fin de ese resultado porque vamos más allá de ahora. Y que nosotros sabemos que en ese largo recorrido alguna vez vamos a caer y que aquella persona que confía en ti y que sabe el por qué de tu sufrir va a hacer que esa caída se convierta en un reto más que hay que superar, no es cómo o cuándo caes si no quién te ayuda a superarlo. Porque amamos los retos, nos encanta saber que hay un después que el ahora es un principio, que cada paso es un pequeño empujón, el empujón que necesitamos muchas veces para creer que lo que queremos no está demasiado lejos solo que avanzamos poco a poco, con pequeños pasos, pasando diferentes momentos que luego en la batalla final vamos a recordar.
ATLETISMO